viernes, 24 de agosto de 2012
Jornadas de Historia del Partido de Pilar
Sabado 6 de Octubre
Biblioteca Bartolomé Mitre, Belgrano 480
Costo de la inscripción: $30 (estudiantes $15)
Ver reglamento de participación
miércoles, 7 de marzo de 2012
Calendario 2012 de la Federación de Entidades de Estudios Históricos de la Provincia de Buenos Aires
6 de octubre
XI Jornada de Historia de Pilar.
9 a 17 hs.
Biblioteca Bartolomé Mitre, Belgrano 553 Pilar.
viernes, 9 de septiembre de 2011
miércoles, 16 de junio de 2010
El Pilar de 1810
La pregunta se la hacen muchos y hasta diríamos que es reveladora de estos tiempos: ¿Qué pasaba en nuestra zona hace 200 años, allá por 1810 cuando nos dimos el primer gobierno patrio? El Bicentenario y su publicidad en distintos medios, nos llevan naturalmente a reflexionar sobre el tema. Como aporte a la discusión, haremos un esbozo de dos importantes temas como primer intento que nos permita tener una semblanza sobre aquellos tiempos, en espera de trabajos mas especializados. En otra entrega, hablaremos del “Pilar Viejo”.-
Gobierno Civil y eclesiástico en “la campaña”
En lo referente a autoridades civiles y antes de
Para las ciudades, se designaban los denominados "Alcaldes de
A nivel eclesiástico, en el año 1730 y por orden del Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires, fue creado el curato de "Luján abajo", dándosele una cierta autonomía para los quehaceres menores. Recién en 1772, la iglesia Nuestra Señora del Pilar fue designada como parroquia, nombrándose cura párroco a don Vicente Arroyo.
Con la independencia argentina sobrevienen una serie de cambios, siendo el más importante la abolición definitiva de los cabildos en 1821. Desde 1810, Buenos Aires designó jueces letrados para el gobierno municipal, los que posteriormente fueron llamados jueces de paz, que obviamente tenían funciones abarcativas de gobierno, no solo judiciales. El primero de ellos en Pilar fue don Apolinario César, nombrado en 1822.
A mediados de 1821, y con el fin de darle un orden jurisdiccional, se agrupó a la campaña en tres Departamentos: el primero, que comprendía a los pueblos de San Vicente, Cañuelas, Quilmes, Ensenada, Magdalena, Monte, Chascomús y Ranchos; el segundo, que incluía a Lobos, Morón, Villa del Luján, Guardia de Luján, Pilar, Capilla del Señor, San Antonio y Carmen de Areco y el tercero, que abarcaba a Arrecifes, San Pedro, Baradero, Pergamino, Salto, San Nicolás y Rojas. Finalmente, en el año 1864 y en virtud de la ley 422 se divide nuestra provincia en partidos y se crea el de Pilar.-
Don Lorenzo López
Nuestro héroe local, don Lorenzo López, tuvo destacada actuación por esos años. De la exhaustiva investigación realizada por Aldo Beliera, sabemos que además de Perdriel, don Lorenzo se identificó fuertemente con la causa criolla en los sucesos que culminaron el 25 de mayo de 1810, ya que en días previos mantuvo reuniones entre otros, con el coronel Vidal, el presbítero don Ignacio Grela y el capitán don Diego Saavedra a los efectos de apoyar las ideas de al revolución y la independencia. El 18 de junio de 1810, el primer gobierno patrio lo propuso para desempeñarse como jefe de la cuarta compañía del segundo batallón del regimiento "
Más tarde y en atención a sus méritos, el 14 de septiembre de 1810,
En lo estrictamente referido al pago chico, en fecha 16 de enero de 1806, El Cabildo de Lujan lo designa "Alcalde de
Alberto Allindo y Walter Belfiore publicaron esta nota en el El Diario durante mayo de 2010
Los principios del pueblo de Pilar
Son días de festejos por el Bicentenario y como tal, una nueva oportunidad para reflexionar sobre que pasaba en estos pagos hace 200 años. Como otro aporte a la reflexión, hoy reseñaremos brevemente el lugar donde nació nuestra Ciudad de Pilar.
Ubicación del Pilar Viejo.
El “Pilar Viejo” estaba emplazado en la zona que hoy ocupa el Km. 57 de
El padre Silvio Braschi lo sintetiza así: “ ...en el año 1700 se habían establecido fortines en un lugar llamado “Luján abajo” para defenderse de las invasiones de los indios y en ese lugar se instaló el primer núcleo de población. En 1729, una vecina del lugar, María Cabezas, esposa de Francisco Gómez, quien poseía una imagen de la virgen del Pilar, se propuso darle culto público en una Capilla construida de ladrillos de adobe y techo de paja, cerca de la margen derecha del río Luján, solicitó autorización del obispo de Buenos Aires y una vez concedido
María Cabezas también cedió una parcela de su propiedad para la construcción de
Éste fue, entonces, el primer centro de aglutinamiento de pobladores en todo Pilar, hasta que en fecha 3 de junio del año 1818, el Cabildo de Buenos Aires concede el traslado del Curato al actual emplazamiento, debido a los continuos desbordes del río. Fundado el pueblo a la vera del Río Lujan, el motivo era sin dudas, el aprovechamiento del agua cercana, pero esto hizo que no creciera ni se desarrollara ya que, haciendo una pequeña perforación, “a una vara ya había agua” como decían los comentarios de la época. Sobre las curiosas ubicaciones de las poblaciones, el Padre Castañeda alguna vez recordó una carta del Barón de Humboldt que publicara en su ensayo político sobre América, en donde argumentaba que los españoles siempre fundaban sus ciudades en los peores sitios y que no pensaban en el futuro de las mismas.
Mas allá de estas vicisitudes, el lugar elegido para el pueblo nuevo estuvo en una “lomada”, a una milla de distancia. Este traslado duró varios años y también pasó por diversas etapas. Tengamos en cuenta, por ejemplo, que Don Lorenzo López donó tierras para el nuevo pueblo entre los años 1825 y 1832.
Tamaño del pueblo
Analicemos las referencias que nos acerca el documento:
A: Capilla Nuestra Señora del Pilar.
B: Rancho y Quinta de Clemente González.
C: Estancia de
D: Rancho y quinta de Dionisio Gutierrez.
16: Rancho y quinta de Ramón de Pinazo.
Los demás números señalan las casas del pueblo formado sin orden desde sus principios.
Si nos atenemos a esta especie de mensura, el pueblo habría tenido una extensión muy chica, aproximadamente de 400 varas por otras 400 varas (es decir, unos 344 metros por cada lado). La capilla habría estado a unas 200 varas del arroyo señalizado (a unos
Hoy quizás nos cueste comprender acabadamente como era la sacrificada vida de nuestros antepasados pilarenses y es por ello ocasión propicia para sentirnos orgullosos de su templanza y valentía.


